
Todo lo bueno tiene un inicio y un fin. Estamos seguros de que tu coche te ha dado muchos, muchos años de servicio y diversión pero, inevitablemente, llegará un día en el que tengas que decirle adiós.
En Chevrolet estamos comprometidos en el cumplimiento de nuestras obligaciones legales tanto como en la ejecución del proceso de reciclaje. Al final de la vida de tu vehículo, somos capaces de gestionar, a través de la red de Centros de tratamiento concertados con Sigrauto, el reciclaje y/o reutilización de los componentes de tu vehículo fuera de uso sin cargo alguno para ti*, alcanzando un ratio de reciclaje/reutilización de tu viejo Chevrolet de hasta un 85%. Este compromiso también es efectivo para la recuperación de modelos Daewoo.
Todos los fabricantes están obligados a desarrollar una política de reciclaje al final de la vida del vehículo. Todos los vehículos con primera matriculación realizada después de 1/7/02 deber ser recuperados al final de su vida de acuerdo a las premisas marcadas por este Decreto. Desde 2007, esta misma norma se extenderá a todos los vehículos, independientemente de su fecha de matriculación. Si deseas información detallada sobre los Centros Autorizados de Tratamiento existentes en tu Comunidad Autónoma puedes visitar la página Web: www.sigrauto.com.
El último propietario del coche entrega el mismo en uno de los Centros Autorizados de Tratamiento concertados por Chevrolet a través de Sigrauto. Estos centros realizan un chequeo y expiden un Certificado de Destrucción, que será necesario para que puedas dar de baja el vehículo. Si deseas información detallada sobre los Centros Autorizados de Tratamiento existentes en su comunidad autónoma puede visitar la página Web: www.sigrauto.com
La batería es extraída y los airbags son neutralizados previamente. A continuación, se extrae todo el combustible y los líquidos operacionales (ej: frenos, fluidos del aire acondicionado, aceite del motor y transmisión).
El coche es seguidamente desmantelado y los componentes son reutilizados, bien como recambios usados, bien como base para piezas re-manufacturadas. El resto de componentes son reciclados si es económicamente viable.
Los residuos tóxicos peligrosos son recolectados y enviados a centros especializados para su recuperación o eliminación segura.
Las carrocerías pre-tratadas son enviadas a una defragmentadora que las separa en segmentos y reduce para futuro reciclaje o recuperación.
Este material separado es procesado utilizando diferentes tecnologías (imanes, corriente de remolinos, emisión) para extraer fracciones materiales que pueden ser reutilizadas como materias secundarias sin refinar.
Las fracciones materiales procedentes de la defragmentadora y de las plantas de tecnología post-defragmentadora pueden ser recicladas (ej: como sustituto del carbón en fundiciones, para recuperación de aguas residuales en plantas especializadas) o recuperadas en la industria del cemento. Este proceso alcanza una recuperación del 85% del vehículo y reduce drásticamente la cantidad de residuos no orgánicos que dañan el medioambiente.